Turismo en Toledo 0

Aug7

La ciudad de Toledo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, está enclavada en un promontorio rocoso rodeado por el río Tajo en pleno centro de España, a escasos 70 kilómetros de la capital, Madrid.

Considerada por muchos como una Segunda Roma, Toledo no deja de ser una ciudad única. Única en sus detalles, su historia, su cultura y su encanto. Las tres culturas de las tres religiones monoteístas -la musulmana, la hebrea y la cristiana- dejaron su huella en esta peñascosa pesadumbre y cuna de civilizaciones -como decía Cervantes- abrazada el Tajo, testigo de la impronta de todos los pueblos de la Península Ibérica.

A lo largo de los siglos, la capital de Castilla-La Mancha ha sabido conservar un patrimonio arquitectónico, artístico y urbano milenario e inigualable. Iglesias, sinagogas, mezquitas, conventos, murallas, puentes, torreones y un sinfin de combinaciones culturales y artísticas que guardan sus edificios hacen de Toledo un museo al descubierto singular. 

Perderse entre sus estrechas callejuelas, plazas y jardines convierten su visita en una experiencia sin comparación. Hecha para caminar por sus largas cuestas y mirar sobre su horizonte, sobre Toledo se levantan un buen número de monumentos, rodeados de inolvidables rincones y espacios que despiertan sensaciones a ojos de quienes la visitan y de quienes tienen la suerte de vivir en ella.

Alcázar

El Alcázar se encuentra en la colina más alta de la ciudad, a 548 m de altura. El actual edificio fue construido a pedido del emperador Carlos V, para lo cual se destruyó casi por completo el anterior castillo medieval, aunque aún quedan algunos vestigios de la estructura anterior. Dicha construcción fue utilizada como cárcel de la Corona, cuartel militar de ejércitos y talleres de sederos, previo a albergar la Academia de Infantería. Actualmente, cobija el catálogo del Museo de Ejército.

Puerta de Bisagra

La Puerta de Bisagra, es de origen musulmán, de cuya época conserva restos en el segundo cuerpo interior. Su nombre deriva de la palabra árabe Bab-Shagra, que significa “Puerta de la Sagra”. Fue totalmente reconstruida bajo los reinados de Carlos V y Felipe II, según las trazas de Alonso de Covarrubias. Está formada por dos cuerpos, entre los que se intercala una plaza de armas.

El monumental cuerpo exterior está formado por un arco de triunfo de sillares almohadillados, coronado por un enorme escudo imperial de la ciudad, con su inconfundible águila bicéfala y flanqueado por dos grandes torreones semicirculares de mampostería con las figuras de dos reyes sedentes, símbolo del buen gobierno del escudo medieval.

El cuerpo interior es de arco de medio punto flanqueado por torreones cuadrados coronados por chapiteles de cerámica, en una de cuyas caras aparece el escudo imperial de Carlos V, y ajedrezado en otras.

El carácter monumental y no defensivo queda patente en la inversión de las troneras ubicadas casi a ras del suelo y sillares en relieve coronando las torres.

Palacio de Fuensalida

El Palacio de Fuensalida está situado en el Plaza del Conde, junto a la iglesia de Santo Tomé, ocupa prácticamente todo el único flanco edificado.

Actualmente es la sede de la Presidencia de la Junta de Castilla-La Mancha, pero ya antes aquí gobernaba en nombre de su siempre ausente esposo el la bella Emperatriz Isabel de Portugal, ya que el viejo Alcázar no era residencia adecuada. Por sus salas debió corretear el futuro Felipe II y sus dos hermanas, futura reina de Portugal una y emperatriz otra.

Fue levantado por el primer señor de Fuensalida ya a mediados del siglo XV, don Pedro López de Ayala. El edificio es un ejemplo característico de los palacios mudéjares, realizado a base de ladrillo, mampostería, madera y yeso, articulado en dos pisos en torno a un patio rectangular, cuyos pilares de fuste octogonal están encalados y coronados con capiteles de decoración heráldica de los condes. La portada dintelada, realizada en mármol, es el elemento que destaca en su austera fachada, con escudos de los propietarios, siendo el prototipo de la arquitectura civil del gótico-mudéjar toledano.

En el zaguán pende el escudo en terciopelo de la emperatriz, el original que trajo consigo en 1525. En este palacio murió de parto Isabel el 1 de mayo de 1539 y su hijo, entonces de 11 años, tuvo que presidir la salida del cortejo fúnebre hacia Granada, ya que su padre, roto de dolor, se encerró en el convento de la Sisla durante semanas. El duque de Gandía se ocupó de tan triste traslado de su amada reina renunciando pocos años después a la vida mundana. Llegó a ser el tercer superior de los Jesuitas y hoy lo conocemos como San Francisco de Borja.

Circo romano

Las ruinas del circo romano, se sitúan en la Vega Baja, a ambos lados de la avenida de Carlos III, con lo cual desapareció buena parte de la base de su graderío. Su orientación de noreste a suroeste evitaba el deslumbramiento de los aurigas participantes. Fue construido a finales del siglo I, con una planta alargada, de 408 metros, compuesta por dos lados rectos y paralelos, con 86,2 metros de separación, y otros dos curvos.

Del extremo occidental, semicircular y apoyado en veintidós bóvedas daban comienzo las carreras de cuadrigas. Un pequeño muro, la spina, separaba las dos direcciones. Las bóvedas existentes soportaban varios niveles de graderíos que podían acoger hasta 13 000 espectadores. De las grandes puertas de acceso sólo emergen sus partes superiores a ambos extremos.

Funcionó hasta el siglo IV. Su posterior abandono propició la desaparición de los materiales nobles de su revestimiento. Tuvo usos como cementerio en distintas épocas, ubicación de alfares y sirvió de cobijo a vagabundos a finales del siglo XVIII, por lo que el Cardenal Lorenzana mandó tirar varias bóvedas que aún se mantenían.

Actualmente gran parte está integrada en el parque conocido como Campo Escolar creado en 1906 con motivo de la Fiesta del Árbol, recuperando aquel terreno vacío extramuros ya que la urbanización del barrio tardaría casi medio siglo. En su inmediata proximidad se hallaba el teatro romano, en el solar ocupado hoy por un colegio.

Baños de Tenerías

Los Baños Islámicos de Tenerías son un conjunto de estructuras relacionadas con el agua, pertenecientes al mundo musulmán, y realizadas con fábrica de ladrillo y compartimentado en varias habitaciones o salas cuyas cubiertas han desaparecido.

A ellas se accede a través de una puerta practicada en una cerca que cierra todo el yacimiento. El conjunto está rodeado de un camino que lo bordea y permite la contemplación desde una perspectiva cercana. Además, una plataforma sobreelevada y un panel explicativo ayudan a comprender la globalidad del yacimiento.

Bricolaje
Parafarmacia
Calzado

Productos Naturales
Deportes
Ropa

Escribe tu comentario

* campos obligatorios

Nos obligan a molestarte con la obviedad de que este sitio usa cookies Mas informacion Aceptar